Jaque mate

Lo más triste de las despedidas es que da igual cuánto queramos retrasarlas, es el final no escrito de la vida. Y más vale aceptarlo, más vale hacerse a la idea desde el principio de la novela. Lo más triste de las despedidas es cuando decides llevar tú la iniciativa, cuando te das cuenta de que la nostalgia sólo pesa mientras la cargues sobre tu espalda.
Porque lo efímero es vivir de ilusiones, la ilusión de que esa cosa se va a volver a producir. Que no hay nada que te deje con ganas para siempre, y que solo te quede el recuerdo.

Fin. Mayo de 2012.

Moon River

/ 22 de diciembre de 2011 /

- No puedo creer que nadie te conozca de verdad. ¿Tu madre, tu padre?
- Para mí el tópico ese de que tu madre te conoce mejor que nadie no es cierto, no sabe nada.
- ¿María? ¿Carla, Majo, Claudia?
- No. Podría engañarlas fácilmente.
- ¿Yo? ¿Miguel Ángel?
- No.
- ¿Nadie?
- Nadie.
Volaste demasiado alto, Ícaro. Se derritieron tus alas.

Just Like a Woman

/ 21 de diciembre de 2011 /

Y como todo lo que sube, baja. Y como todo lo que crece, poco a poco va decayendo, hasta que llega un extraño punto en el que te pierdes y no sabes si seguir hacia adelante o quedarte esperando... Todavía no queda muy claro el qué, ni por qué, ni si de verdad quieres hacerlo. Quizás por un instinto, una corazonada o como quieras llamarlo. El caso es quedarte, parada. Sin más. Sabiendo que es absurdo y que de un momento a otro vas a echar a andar de nuevo, siguiendo el camino por el que ibas, igual de feliz o de indiferente que antes. Y ahí estás. Y qué, qué coño hago. Pues nada, no necesito hacerlo, no busco nada. Pues vete. Vale, ahora, ahora. No vas a irte. Sí me voy a ir, pero tengo tiempo, y además, se está muy cómodo aquí.

Seven Nation Army

/ 20 de diciembre de 2011 /

The White Stripes | Seven Nation Army
Uno acaba por sorprenderse de cómo era hace un tiempo. Es lo típico, un clásico, como si no hubieran sido cientos las veces que he susurrado entre suspiros "Cuánto tiempo desde..." "Hace exactamente siete meses..." "¿Te acuerdas de cuando...?". Con el tiempo vas perdiendo esas frases, vas perdiendo la melancolía, la nostalgia, y pierdes también los recuerdos. Se olvidan, como todas las cosas que dejan de ser importantes. Es triste, sí, de acuerdo, pero es la realidad, es cuestión de seguir adelante. Como cuando tienes que deshacerte de todos esos jerseys viejos de tu madre, y te encuentras con los pantalones de pana de cuando eras pequeño, o esas zapatillas de Barbie que tanto te gustaban (ojo, nunca fui de ésas). Tienes que deshacerte de ellas, porque te anclan y no te dejan continuar con tu camino. Hacen pum, y te retrasan, poquito a poco, acumulándose, hasta que finalmente revientas y...
Te puedes sorprender de cómo eras hace un año. Hace dos. Hace tres, cinco, ocho, nueve. Diríamos que a estas edades es lo más normal del mundo, los grandes saltos y diferencias.
Si te sorprendes de cómo eras hace dos, tres, cuatro meses.. quizás es que realmente hayas dado un giro a tu vida, y ni te hayas dado cuenta. Qué cruda que es la realidad, y qué puta es la vida, que hace que ciertas personas se queden por siempre enamoradas del mismo, y que otros, sin embargo, sigan adelante. Como si nunca hubiera sucedido nada.
Algunas personas te marcan y otras pasan como una simple anécdota. No sé vosotros, pero hoy me he dado fijado de que cuento con más de los últimos que de los primeros, y no sé si eso es bueno o malo. Sólo sé que puede que haya hecho daño, y no me importan en absoluto.


El destino me juega a veces malas pasadas y le encanta reírse de mi. Gracias, entradas relacionadas, por recordarme que de vez en cuando debería incluirme yo también en alguno de los sacos.

Here Today

/ 18 de diciembre de 2011 /

¿Qué hay de la noche en que lloramos, porque ya no había razón para guardarlo todo dentro? Nunca entendí ni una palabra, pero siempre estabas ahí con una sonrisa. ¿Y si digo que realmente te quería, y que estaba orgulloso de conocerte, y que estuviste conmigo para ayudarme a escribir esta canción?


(Hoy es el día de las canciones dulces. Entre Blanca, de Nacho Vegas; Is This The World We Created de Queen; y ahora, Here Today, de Mccá. Estoy blandita, blandita. 
Todas preciosas, pero te comen el corazón. No aptas para nostálgicos)

La Valse d'Amélie

/ 17 de diciembre de 2011 /

Yann Teirsen | La Valse d'Amélie
¿Cómo podéis seguir pensando que seguís sintiendo lo mismo por la misma persona durante tanto tiempo? No es real. Esa sensación es falsa. El sentimiento cambia, mengua, crece. Te puedes olvidar durante un tiempo y luego revivirlo todo de nuevo. Pero nunca es la misma intensidad. 
O también puede que lo pierdas, lo pierdas del todo, y entonces plaf, algo se accione, y cuando menos te lo esperas, allí estás tú, tú de frente a la realidad, con las manos vacías y los días perdidos. Un pequeño repaso de lo acontecido, rebuscando algo que te haga sentir. Sí. Y no está, no queda nada. Ha desaparecido, se ha esfumado, evaporado, pulverizado. Y es horrible, muy horrible. Uno no se da cuenta hasta que lo vive.
No puedes sacar de donde no hay, dicen. Y es del todo cierto.

Si tu vois ma mere

/ /

No quiero que me inspires nada que le hayas inspirado a tantas antes que yo, pero tampoco quiero inspirártelo a ti. Así que supongo que seguiremos como siempre. Se nos da bastante bien fingir, suponer, y sonreír sin atreverse a ver qué hay detrás, pero tampoco me preocupa, mientras no desaparezca. Aunque sea el triste consuelo de siempre, no soy la que va a tomar cartas en el asunto esta vez sin que antes me lo demuestres. Puedo vivir con ésto eternamente. Que lo puedas hacer tú ya no lo sé. En ese principio es en el que me voy a basar.
No tengo nada que perder.

Blackbird

/ /

Pasé del "te echo de menos" a morirme de ganas porque llegara el fin de las clases. Que viene a ser, poco más o menos, el mismo sentimiento. Sólo que, una vez más, ha cambiado el punto de vista. Y quizás por ese punto de vista algunas cosas pueden verse más nítidas, tan nítidas que resaltan. Pero, eh. No es oro todo lo que reluce. Y quizás confundes los dorados con el auténtico oro de quince quilates, y, ¿quién arriesga si no gana? Nadie. Pero quien pierde también gana (Sí claro, ganas en déficit de autoestima). Te asaltan las obviedades. Una por una, se enganchan a tu pelo y tus pestañas. Fuera, fuera, dejadme en paz. Me gusta conformarme con ésto. ¡No! Que sí, que estoy bien. Pues deja de mirarlo. ¿Qué hay de malo en que lo haga? ¿Ves como sí que quieres más? Ah, ¡mierda! Uno se ha puesto a susurrar al oído. Aparta, bichejo. Si hay algo que he aprendido es que no hay nada más venenoso que la indiferencia y las medias sonrisas: Matan todo tipo de esperanzas. Incluidas las mías, que es el principal propósito.
Pero, aún así, hay ciertas sonrisas que te sorprenden y aparecen, aunque antes nunca las hayas visto así. Ciertas actitudes que, por mucho que quieras ocultarlo, sabes que te gustan. Te gustan y te encantan. Y puede que con conformarse baste, pero conformarse con ello... Sería muy poco para ti, ¿no?



If

/ 14 de diciembre de 2011 /
Pero me gusta más cuando no haces nada, y tu expresión de ausencia marca un "No es que me olvide de ti, sino que también lo hago de todos", como si me resignara al mal menor pero sin la comparación. Y es que en ocasiones me pregunto si es que sabemos fingir tan bien la situación, o es que sencillamente la imaginación nos juega malas pasadas, como en los malos pasados. Pero cuando llega esa duda, hay algo superior que la aparta, y es el hecho de que no echarte de menos es más un alivio que un consuelo.




[Que últimamente no escriba una mierda es más una realidad que parte de una conspiración contra mis sentimientos]

Charmless Man

/ 13 de diciembre de 2011 /

No voy a hablar de amor. Es un tópico que todos conocemos. Nos sabemos al dedillo la historia de imposibles e improbables de tanto repetirla, y todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor. Las típicas frases que antes sonaban personales y ahora pierden su sentido entre los tablones, entradas, agendas... de cientos de niñas conmovidas. No voy a hablar de que éste era un romance especial. También el tuyo lo sería, y el suyo, y supongo que el de cualquier persona. Que somos seres individuales, pero lo que has pasado tú no me resulta lejano. Las clásicas ansias por vivir un amor de película, con aquello de que quizás es cierto y quizás no, con su retahíla de opiniones aparte. Sus defensores y detractores. Y si queremos hablar de tópicos, es un día a día. Que ya nos conocemos la historia del perro del hortelano y de que amores que no mueren matan. Que amores que matan nunca mueren.
Hay de todos los estilos, formas, colores. Desde un "Sólo era por probar, y acabó siendo algo más" hasta el nerviosismo por verlo cada día en tu parada de metro, sin saber si acercarte o seguir con tu camino. Tu primer beso, que si allí te dijo que te quería, que si el veinticinco es el mejor día del mundo o que sigues soñando con él todas las noches. Que lo has mandado a la mierda pero te ahogas en un océano de falsas esperanzas y no sé qué más contar que no hayáis oído antes. Porque estos cuentos son nuestros favoritos desde pequeños, y viajamos con ellos desde que nos fijamos por primera vez en Blancanieves.
No voy a hablar de amor, porque no voy a contar nada nuevo. Pero sin serlo y sin quererlo, no me hace falta jurar que extraordinario es el mínimo calificativo que se le debería otorgar.


American Welfare Poem

/ 12 de diciembre de 2011 /

Cada día creo más en las estupideces, y también pierdo poco a poco lo que conmigo viene todos los veranos, la nostalgia. Definitivamente, soy una criatura de invierno, por mucho que me ardan las manos por el frío y por mucho que tenga que abrigarme. Por todos esas mejillas y todas esas narices enrojecidas, por los chocolates calientes, por los calcetines hasta las rodillas y las bufandas kilométricas. Por el calor de las calderas y las lucecitas de Navidad. Sus vacaciones, sus fiestas, la familia, los regalos, las calles iluminadas hasta altas horas de la madrugada y ríos de gente en todas partes y rincones. Por todos esos pequeños momentos que quedan grabados en tu retina. Por todos esos momentos, yo vivo.

Beware of Darkness (Acoustic)

/ 11 de diciembre de 2011 /

Últimamente no me apetece en absoluto escribir nada, o escribo para arrepentirme de lo que digo. Entonces lo borro todo, y vuelta a empezar, con el papel en blanco. No sé, es una sensación como de que todo es falso, que pretendo aparentar un aura de desmoronamiento interior, cuando en realidad esa tristeza es totalmente inexistente. No lo estoy, no soy infeliz. Creo que.... todo lo contrario. Y es genial.
Posdatas. ¿Desde cuándo es necesario un posdata, cuando está dicho todo?

George Harrison | Beware Of Darkness

You

/ 9 de diciembre de 2011 /
Cada vez me doy más cuenta de cuánto me enorgullezco por haberte conocido. Ojalá nunca tengas que desaparecer y pueda seguir contando contigo, o viéndote, mucho más tiempo. Eres genial, idiota. Tremendamente genial.

Hey Hey My My

/ 8 de diciembre de 2011 /

Maybe it's not the way, but it's my decision, and I'm no gonna change what I think because of you. 

I'm Looking Throw You

/ 7 de diciembre de 2011 /


¿Pues sabes qué te digo? Que te vaya bien con tu vida y tus amigos. Que te vaya perfectísimo, porque me alegro, puedo asegurártelo. Que fue un error por mi parte actuar como actué, y lo asumo. Comprendo que no quieras hablarme o te enfades por ese mismo hecho, bien, es algo que habrías tenido que saber hace tiempo, y quizás el que tuvo que haberlo asumido eras tú, no yo, pero como desees. Pero bajo ningún concepto creo que tengas derecho o estómago para contar a toda esa gente, de la que te advertí con toda la buena intención del mundo, de lo que he hecho o he dejado de hacer. Mis secretos, mis cosas, mis putas cosas. Mías, ¿sabes? Cosas que compartí contigo porque creí que merecías la pena, aunque fuera tan sólo como amigos. 
Debí esperar menos de tí, vaya que sí. Es tu forma de agradecer la atención, el cariño. Porque por saber, no sabes en realidad si me he preocupado o dejado de preocupar en estos meses que no me he acercado a calentarte la polla, que quizás es lo que querías, ya que no es necesario que tenga que proclamarlo a los cuatro vientos, como supongo que hubieras preferido. 
Pues que te jodan. Que te jodan bien jodido, inútil. No tengo que darte ninguna explicación de nada. 
Eres una total y profunda decepción. Te lo has ganado, guapo. Te ha tocado todo mi desprecio como premio, disfrútalo.

Ah. Me das ganas de reír. De reírme de tí, escoria.

Here There and Everywhere

/ 6 de diciembre de 2011 /


Y se supone que debería estar metida hace media hora en la cama, al descubrir una noche más que es inútil, y una total pérdida de tiempo. No sé. Que soy idiota, y se acabó. Pero, tal cual termino de decir esto, mis sospechas se confirman y sigo tranquila, decido quedarme unos minutos más, que por suerte o por desgracia, se convierten en horas.
Ay, echaba de menos estas subidas y bajadas de humor, pero ah, malditas montañas rusas, había olvidado por completo los mareos. Qué mala memoria se tiene para lo que se quiere.
PD: Me ha vuelto a dar por estos hombrecillos, y ahora más que nunca por Revolver. Qué genial que es, joder.

Some Kind of Love

/ 5 de diciembre de 2011 /
Consumes los malditos días entre la indiferencia y la confusión, y sólo me dejas opción para ceder inmediatamente al tedio y al asco. Pero siempre vuelves, siempre. Y no hay forma de hacerte desaparecer, o eliminarte. Eres incapaz de cansarte o reconocer que puedes perder, y que algún día acabarás perdiendo. ¿En qué quedamos? Qué mal se te da a tí reconocer errores, y aún peor que se me da en este caso a mi empujarte escaleras abajo. Si es que me agotas, mucho, demasiado, y sigo sin la más remota idea de porqué te lo permito. 
Pero sigo aquí, y te sonrío y te abrazo y etcétera, siempre etcétera. Ese es el problema, el etcétera, los puntos suspensivos. Y creerte, y ponerme de tu parte, y en general, casi todo. Y de acuerdo que es porque yo lo quiero así y que si me diera la gana formarías parte de la lista de desaparecidos (demasiadas listas) y se acabaría de una vez por todas, pero cuando creo que sobrepaso el límite, las puertas se cierran de golpe a mis espaldas. Y no quiero que se cierren, las quiero entreabiertas. Me da miedo la oscuridad, es así de simple. 
En ocasiones prefieres un Heroin, y otras, sin embargo, lo que necesitas escuchar es Sweet Jane. Pero, quién me manda hablar.

Se hizo de noche cuando te conocí

/ 4 de diciembre de 2011 /


Y realmente era de noche, pero no te conocía entonces.

Wild Horses

/ /

Por qué hago ésto. Por qué. Y por qué me pasa. Y una, y otra, y otra vez. Contínuamente, y yo, llorando. Otra vez. Sí. Ni diciembre ni nada. Nada es perfecto, ni la felicidad eterna. Será cierto que es efímera, y que no dura.Y en medio del escritorio, con la luz apagada, llorando y llorando. Con ganas de vomitar y acabar con todo, y autodestruirte y desaparecer y no levantarte de la cama y consumirme. ¿A cuántos más hay que perder por el camino? Necesito pensar. Pero si pienso, es peor todavía. Lo que necesito es... una guitarra.

Nunca el Sticky Fingers me marcará tanto, por tantas razones, canciones y sensaciones.

Sweet Christmas

/ 3 de diciembre de 2011 /

Salir por el Centro, en medio de todas las ensoñaciones y las risas. "Ya ha llegado la Navidad, chicas", todo el entusiasmo concentrado en una frase. Estás contenta, al fin, lo estás del todo. Ves las luces, ves las calles vestidas con sus mejores galas. Gente, por todas partes, el enorme bullicio de los sábados de Diciembre a las siete de la tarde. Saliendo, entrando, comprándote ese preciosísimo vestido para Nochevieja, por no olvidar los puestecillos en cada esquina de los pasos de peatones. Los niños, ay, los niños. Sus caritas, sus mejillas sonrojadas, sus guantes y bufandas. Pequeños repollos agarrados de las manos de sus mamás, angelitos. Piensas que sólo falta nieve, un poco de nieve. Pero, para cuando ya estás divagando en exceso, llegas a la Plaza. Y ves el árbol, ahí en medio, tan perfecto, tan... todo. Y te vienen a la mente recuerdos. Las Navidades pasadas, las anteriores... ¿No es cierto que ambas han sido las más perfectas vacaciones de estos dos últimos años? Sin duda. Y sonríes, aún más, mucho más, si es posible. 
Te quedas de pie, observándolo. Es mío, mío. Es Diciembre, hace frío, es Navidad, y yo... no tengo excusa alguna para no decir que serán las mejores. Si es que es posible.


La mejor medicina, la mejor sonrisa, la mejor. Disculpadme si siento euforia, pero siempre se me ha dado bien contentarme con las pequeñas cosas.

Parisienne Walkways

/ 2 de diciembre de 2011 /


"Puede que seas lo bastante valiente como para desvelar tu secreto para que luego lo utilicen en tu contra, o que el secreto de otra persona te afecte de forma inesperada. Hay algunos secretos que estas encantada de ocultar, otros salen a la superficie para luego enterrarlos a mayor profundidad, pero los secretos mas poderosos son las verdades que creías que nunca podrías rebelar y que una vez pronunciadas, lo cambian todo. Pero no te preocupes B, las estrellas que más brillan son las que antes se apagan, o eso dicen."

Gary Moore | Parisienne Walkways
PD: Bonita noche, la de ayer. No puedo quererlas más. Son parte de mí.

In My Life

/ 1 de diciembre de 2011 /


Todos los primeros de mes son fechas importantes. Siempre lo son, en mayor o menor medida. Estrenar una nueva hoja de calendario es como el pequeño inicio de una renovada oportunidad que debemos aprovechar. Pueden ser exámenes, salir de fiesta o empezar esa puñetera dieta que llevas queriendo hacer desde que acabó verano (sí, hay algunas personas que prefieren las dietas cuando el frío golpea con sus nudillos), pero la cuestión es que son estrellas fugaces, que pasan unas doce veces al año. Son carteles con letras de neón que te recuerdan que lo anterior se ha acabado, y si quieres, puedes empezar de nuevo. Si quieres puedes saltar, si quieres puedes correr, si quieres puedes cortarte el pelo y reír más fuerte que ayer. Tan solo es cuestión de querer hacerlo.
Diciembre es un gran mes. Uno de los que he estado esperando con ganas durante todo el año. No pienso perder el tiempo, guardándome las ganas de disfrutarlo lo mejor que puedo, o intentando buscar razones a lo que siento, pienso,escribo o hago. ¿Sabes? Lo que yo deseo por encima de todo es ser feliz, y creo que de momento lo estoy consiguiendo. Magníficamente.
1. 12. Quién lo diría. Y todavía consigo acordarme. Esta vida da demasiadas vueltas, quizás.

"Though I know I'll never lose affection 
For people and things that went before 
I know I'll often stop and think about them 
In my life I love you more"
 
Copyright © 2010 melt, All rights reserved