Jaque mate

Lo más triste de las despedidas es que da igual cuánto queramos retrasarlas, es el final no escrito de la vida. Y más vale aceptarlo, más vale hacerse a la idea desde el principio de la novela. Lo más triste de las despedidas es cuando decides llevar tú la iniciativa, cuando te das cuenta de que la nostalgia sólo pesa mientras la cargues sobre tu espalda.
Porque lo efímero es vivir de ilusiones, la ilusión de que esa cosa se va a volver a producir. Que no hay nada que te deje con ganas para siempre, y que solo te quede el recuerdo.

Fin. Mayo de 2012.

"¿Entiendes por qué odio mi memoria?"

/ 29 de enero de 2012 /

Sé que era diecinueve y que tuvimos miedo, se paró el tiempo en tu reloj de pulsera. Se pararon el tráfico de la Gran Vía, el Centro y el de un par de latidos, rozando la media hora punta. Se paró en esa mínima distancia y luego se deshizo. Primero una campanada, y luego otra. Fueron tres, como mi número favorito. Nunca llegaste a aprendértelo. Existieron cientos de detalles los cuales todavía recuerdo. Nunca se los he contado a nadie. Y es que ni si quiera me sale hablar de ese día. Y es que no fue nada... pero aún así me acuerdo. Qué cosas.
Nos detuvimos porque a las cosas claras y el chocolate espeso le dimos la vuelta, y cuando se le da la vuelta a esa clase de cosas, sabes o debes saber de sobra que acabas de sentenciar el punto final de todas tus frases, todas tus tardes y toda tu rutina. 
Dame una definición. Dame una síntesis. Lo complicado es comprimirlo en un par de recuerdos o en un puñado de palabras. Son varios capítulos o varios renglones, quedarse con lo mínimo o expandir los detalles. Me identifico con la segunda, cosas de la memoria. Si por escoger fuera, escogería premonición, aunque no soy de escoger. Ni de elegir. No quería serlo en aquel momento, vale, de acuerdo, quién puede negarlo. No puedo negar que moría por salir corriendo y esconderme muy lejos...
¿Y? A estas alturas no tengo nada que preguntarme. Sé que mentías y yo también mentía, las mentiras son bonitas cuando te las crees. Sé también que no mentías y que yo tampoco mentía, tú eso también lo sabías. Para saber tanto, creíamos muy poco, flotábamos en la incertidumbre. Flotábamos. No hundíamos. Uno se hunde cuando no ve la salida ni ve los límites. Visto lo visto, en ese caso... flotábamos a medias. Flotábamos cuando respirábamos.
Gusta pensar si podría todavía echarte de menos, a pesar del tiempo. Y es que no echo de menos nada de lo que seas tú. Por muchas partidas, por mucha metafísica y por muchos problemas de Física que existan. No sé a qué demonios vengo con esto a estas horas y a estas alturas, ya he dicho que no tengo preguntas ni quiero saber nada. Pero es que oí hace ya un tiempo eso de que no vale decir "a estas alturas", que es malsano y que no es cierto. Pero es que (a estas alturas) ni lo malsano ni lo cierto me quitan el sueño. 
Los homenajes son para los héroes. Por eso esto simplemente se queda en un par de apuntes, un par de detalles; porque sé (más bien supongo) que si lo leo algún día, me gustaría recordarlo como algo... no sé. Como algo. Algo que sucedió, y ya está. Nada idealizado. No.
No creo que haya nada que idealizar. Ahora lo sé.

«Ahora sólo te acuerdas de lo bueno. Cuando pienses en el pasado, recuérdalo tal cual era» 
500 Days of Summer.

4 coliflores:

{ Kami † } on: 29 de enero de 2012, 15:51 dijo...

Jo, cómo me gustan tus textos...

{ Miriam } on: 29 de enero de 2012, 16:43 dijo...

Impresionante *-*

{ Paula } on: 30 de enero de 2012, 2:21 dijo...

Linda, tenes un premio en mi blog <3

{ ORIGINAL LIVE } on: 30 de enero de 2012, 18:54 dijo...

Pues si la verdad esque esa platilla de tu blog me dejo alucinada y lo sigue haciendo, esque es taaan perfecta jajaja un besazo!

 
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